jueves, 6 de abril de 2017

Bailando boogaloo




¡Qué cosa sabrosa es el bogaloo! Cuando lo escuchas, no puedes evitar sonreír. Los pies se mueven solos y las caderas recuerdan todos esos ritmos ancestrales con que nos han bendecidos nuestros antepasados africanos. El boogaloo es como nosotros, los puertorriqueños: una mezcla de sonidos, sabores y culturas. 

¿Pero qué es el boogaloo? Para aquellos y aquellas lectores de otros países o para los que nunca han estado en contacto con el término, les explico. (Bueno, en realidad les explica el artículo que voy a citar a continuación).

«En los años 1960 los jóvenes nuyoricans (puertorriqueños nacidos en Nueva York) expresaron su experiencia cultural mixta mediante el estilo del boogaloo, que combinó los ritmos del cha cha chá, el son montuno y la pachanga con un compás de R&B. Entre los primeros precedentes de este tipo de mezcla está el éxito de Ray Barreto en 1961, El Watusi.

En 1966 el término boogaloo apareció por primera vez en canciones y álbumes de músicos nuyoricans tales como Richie Ray y Joe Cuba, quizás inspirados por el álbum Boo-Ga-Loo del dúo de R&B de Detroit, Tom and Jerrio en 1965.  Las canciones del boogaloo, que mezclaban letras en español e inglés, a menudo incluían gritos y exclamaciones de una estridente fiesta casera, reflejando el ambiente social donde se disfrutaba esta música. Algunas canciones del  boogaloo, como el éxito de Joe Cuba en 1966, Bang Bang, también llegaron a los Top 40 de la radio.

Algunos directores de orquesta veteranos rechazaron el estilo como una novedad de adolescentes sin talento, pero a finales de los años 1960 se apresuraron a sacar partido de su éxito. El boogaloo latino habría desaparecido para 1970, desplazado por la salsa, pero su mezcla de influencias musicales latinas y afroamericanas estableció un modelo que continuó formando otros géneros musicales, tales como salsa, R & B, disco y hip-hop. » ** 

El boogaloo latino nos regaló un sonido y un sabor para alegrarnos la vida desde lo cotidiano, lo estridente y lo cercano. El boogaloo es fiesta en la calle; es party de marquesina; es la unión de todo aquello que nos caracteriza y nos uno como puertorriqueños, como caribeños, como latinos de las diásporas. 

Y así ando hoy, ante los retos del día a día: respirando, sonriendo, en esperanza; bailando bogaloo porque, al final y al cabo, I like it like that




** Artículo «Estilo Bogaloo» en American sabor: latinos en la música popular. http://americansabor.org/es/musicians/styles/boogaloo

domingo, 26 de febrero de 2017

Esperando al silencio




Estoy que me caigo de sueño. No es para menos, es la 1:26 de la mañana y ya el cuerpo me pide descanso. Entonces, ¿por qué no me he ido a dormir? Por el silencio. Sí, aunque no lo creas. No me he ido a descansar para poder disfrutar y saborear el silencio. A esta hora todos duermen. Al menos todos aquellos y aquellas que habitan la casa en la que me hospedo. Como el barrio es un barrio tranquilo, también duermen los vecinos, la calle y hasta las mismísimas estrellas. Y ha sido difícil encontrarme con él, con el silencio, pero hoy lo he esperado para poder disfrutarlo.


El silencio es tan necesario. El silencio nos ayuda a pensar. Nos ayuda a vernos al rostro sin ayuda de un espejo, porque el silencio nos revela lo que somos a los ojos del alma. Por el diccionario sabemos que el silencio es abstención, falta, ausencia de ruido. ¡Y cómo hace ruido la vida! A veces grita de pura felicidad y a veces grita de puro coraje; a veces la vida grita a causa del trajín de vida; o porque no conoce otra de manera de comunicarse. Es entonces que nos damos cuenta que el silencio es ausencia y que no todas las ausencias son malas; que hay ausencias que son más que necesarias. Cuando escuchamos una pieza musical como “El silencio de Beethoven” de Ernesto Cortázar podemos confirmar, sin temor a equivocarnos, que la gran belleza de la pieza no se encuentra solo en la armonía de sus instrumentos, sino en lo oportuno de sus silencios.


Debo confesar nuevamente que se me cierran los ojos. Ya no puedo luchar con el sueño (después de todo ya es las 1:54 de la mañana). El cansancio del día me ha pasado factura. Ni modo, es ahora de dormir. Pero al cerrar los ojos sobre mi cama, respiraré profundo y esbozaré una sonrisa porque hoy me pude encontrar con mi silencio.




miércoles, 18 de enero de 2017

Comencemos otra vez



¡Bueno, mi gente, comencemos otra vez! Muchas han sido las cosas que han sucedido desde la última vez que hablamos. Al igual que muchas han sido las celebraciones dado a las festividades propias de la Navidad. Y como buena puertorra, me entregué en cuerpo y alma al disfrute de mi época predilecta del año. ¿Que los dejé abandonados en estas semanas pasadas? Lo sé y mea culpa. No obstante, lo bueno de la Navidad es la posibilidad intrínseca que trae consigo de comenzar un nuevo año lleno de planes, sueños y esperanzas.  

¿Qué debemos esperar este año en Entre San Juan y la Mancha? Seguiremos nuestras observaciones del mundo que nos rodea, comentando y reflexionando en el camino. También tendremos la oportunidad de presentar trabajos creativos originales. ¿Qué podría ser lo diferente? Estamos considerando, al menos una vez al mes, la participación de algún escritor o bloguero invitado en nuestra página. Jummm.... ¿Te llamó la atención? ¿Te interesaría participar? Dentro de poco daremos más detalles al respecto. No dejes de visitar nuestro blog. Lee, disfruta, comenta. Haz de Entre San Juan y la Mancha tu casa virtual. También nos puedes encontrar en las redes sociales en Facebook, Tweeter, Google+ y Pinterest por Entre San Juan y la Mancha o por mi nombre Lorem Ipsum.

Ya solo me queda por invitarlos a que comencemos este año con nuevas expectativas, caminando firmes hacia adelante. Y recuerden: que entre los vericuetos del lenguaje siempre hay lugar para una quijotada.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Bocetos de bellezas inconcebibles



No sé si están de moda o no, pero este tipo de video motivacional se hace cada día más pertinente. ¡Cuántas veces he escuchado a mujeres disminuirse a sí mismas ante un halago! No puedo contar las ocasiones en que le he dicho a alguna compañera de trabajo o amiga lo bien que se ve y recibir por respuesta « ¡Oh gracias! Este vestido es bien viejo», « Gracias, pero me tengo que pintar el pelo» o « ¡Ay muchacha qué va a ser! Si estoy gordísima. Mira como se me marca la barriga aquí». Lo interesante del caso es que cuando hago el mismo ejercicio con varones y les digo lo elegante que se ven siempre me contestan con una sonrisa, un «gracias» y ya; sin más explicación, sin necesidad de justificarse, sin la obligación de disminuirse.


Podría entrar aquí en un análisis sobre el estereotipo de la belleza en nuestra cultura occidental contemporánea; también podría hablar sobre lo bello a través de la historia; o quizás la imposición de un modelo de hermosura según los medios de comunicación o la industria de la moda. Podría hablar de tantas cosas que, tal vez, ya has escuchado. Pero hoy no lo haré. Hoy solo te diré que te ames; que ames cada centímetro de tu cuerpo. Hoy te diré que mires aquello que llamas «defecto» como el trazo de una pincelada que te hace único y especial en esta obra pictórica llamada vida. Las voces del pasado que trataron del opacarte ya se fueron; las voces del presente que intentan humillarte te temen. ¡No le des poder a aquello que intenta destruirte! ¡Vamos, amiga, hay que amarse! (Y eso va para ti también, amigo que sufres en la sombra). Nuestra belleza no es algo inconcebible: es una realidad para el aquí y para el ahora. 


https://youtu.be/ZDEgPnwkZyM

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Esa dulzura© (poema)



Esa dulzura que cae de tus dedos,
dulzura derramada en cascadas,
encuentra su destino en mis oídos
que desde hoy y hasta la eternidad te idolatran.

Bailas los dedos por las llaves del oboe
que al sonar me conmueve las entrañas.
Cierro los ojos
y una nube se esconde en las pestañas.
Una lluvia ligera y fina encuentra su camino en las  mejillas
en otrora frías, olvidadas.

Dulce cantar de tu oboe
que me acaricia el rostro y el alma.
Ese suspiro profundo que me faltaba
cayó suave y delicado desde tu campana.
Entonces me llenaste toda
y desde el universo olvidado de la música
cantaste mis secretos con tus lágrimas.


  
* Henrik Chaim Goldschmidt plays "Gabriel's Oboe"
https://youtu.be/2WJhax7Jmxs

viernes, 21 de octubre de 2016

¿Comerlo o no comerlo? Esa es la pregunta. (Una reflexión sobre The Marshmallow Test)




La primera vez que vi el video no pude dejar de sonreír. Ver a los niños haciendo todo tipo de gesto para poder controlar los deseos de comerse el marshmallow, a fin de poder obtener el segundo, era algo muy gracioso. Y como era gracioso, tuve que verlo una segunda vez. Al hacerlo, vino a mi mente una pregunta: ¿cuáles serán los marshmallows en mi vida? Entonces tuve que pensar.

 The Marshmallow Test fue un experimento del sicólogo Walter Mischel llevado a cabo para finales de los años 60 y principios de los 70. De los hallazgos del mismo, Mischel escribió un libro titulado The Marshmallow Test. Understanding self-control and how to master it. Confieso que no he leído el libro –todavía-, pero tuve la oportunidad de ver el video de Brian Johnson quien explica, de forma sencilla, los temas principales del libro. Para ello, Johnson menciona cinco puntos que quisiera compartir con ustedes.

  • Hot vs Cool

Todos y todas tenemos dos maneras de pensamiento: una impulsiva (Hot) y otra racional (Cool). Ambas son necesarias en igual medida. Cuando la parte impulsiva nos domina tomamos decisiones que van en detrimento de nuestro futuro; a la misma vez, si actuamos solo de forma racional, perdemos el empuje que nos lleva a intentar cosas nuevas que estén fuera de nuestra zona de confort.   
  •  U+Future U

Si no puedes visualizar cómo serás en el futuro, te verás a ti mismo como un extraño y serás más impulsivo.
  • Will Power

Cuando te proyectas hacia el futuro, las dificultades no se ven como obstáculos sino como elementos que fortalecen tu fuerza voluntad y que enriquecen el proceso de crecimiento.
  •  If… Then…

En este punto, se recomienda un ejercicio para controlar la impulsividad: «Si… entonces…». Para ello es importante que identifiques cuáles son  tus puntos vulnerables (hot spot), aquellos que te llevan a la impulsividad. Elabora un plan de ante mano de qué harás si se tocan eso puntos: Si pasa esto, entonces yo haré esto otro. En el momento en que se activen los puntos vulnerables, aplica tu plan. 
  • Choice

No se puede reaccionar impulsivamente todo el tiempo, como tampoco se puede tener control absoluto. La clave está en saber que se tiene elección (choice). Esa es la pieza principal para el control de los estímulos y el autocontrol en general. 


Entonces la pregunta es ¿comerlos o no comerlos? ¿Me como el malvavisco o no me lo como? Todos y todas tenemos esos sabrosos marshmallows esparcidos a través de nuestra vida. A veces quisiéramos comérnoslos ahora, en este instante, pero sabemos que deberíamos esperar. Desarrollar el autocontrol no es fácil -es un trabajo de todos los días-, pero en ello se nos va la vida y el futuro. Así que, vamos a invertir en nosotros, vamos a invertir en nuestro futuro. Respiremos profundo y pongamos en acción nuestras estrategias de autocontrol. ¡Pronto llegará el otro marshmallow












Primer video: https://www.youtube.com/watch?v=QX_oy9614HQ
Segundo video: https://youtu.be/BuVglKrbvuU 

miércoles, 5 de octubre de 2016

Estoy huyendo © (Poema)



Estoy huyendo,
lo sé.
Te estoy huyendo.
No quisiera rozar con los dedos tu espalda;
como tampoco quiero poner mi frente contra ella
mientras inhalo lentamente tu olor a sándalo y especias.
Voy a la huida,
pero no me dejas.

Sabes que si acaricio tu espalda y me sumerjo en tu aroma
me convertiré en convergencia de ríos y riachuelos.
Las aguas me inundarán los ojos,
la boca,
los oídos,
el sexo.
Seré toda manantiales
y tú solo serás la tierra seca.

Te estoy huyendo,
lo sé.
No me lo repitas en el estruendoso alarido de tus silencios.
Te colocas frente a mí para evitar la fuga;
y te quedas tan sereno, tan calmado.
Colocas tu frente sobre la mía con los ojos cerrados.
Respiras profundo.
Tomas mis manos y las volteas para mirar las palmas.
Abres los ojos y lees calladamente las palabras escritas en ellas.
Suspiras
y tu suspiro es la sentencia que intuyo en las entrañas.

Estaba huyendo de ti,
lo sabes.
Huía de tus ojos,
de los labios,
de tu voz;
huía de cada pensamiento elucubrado en tu cerebro.
Sobre todo, huía de aquellas ideas que vendrían a ti
inspiradas en las palabras inscritas en mis manos.
Pero ya es tarde.

Levanto la mirada
para encontrarme con tus ojos nocturnos.
Libero mis manos de la prisión de tus dedos
y recorro con ellas cada espacio de tu cuerpo.
Tu rostro,
tu torso,
tus piernas,
tu sexo
se esculpen al roce de las palabras
que se trasforman en cinceles.
Entonces, me sonríes
porque ya no huyo;
porque lograste que cumpliera mi destino:

que más allá de mi silencio hubiera poesía.


* Escultura del artista Gil Bruvel 
http://thedesigninspiration.com/articles/flow-stainless-3d-functional-and-sculptural-art/